El libertarismo parte de la idea de que cada persona es dueña de sí misma y del fruto de su propio trabajo. Por eso nadie, ni siquiera el gobierno, puede usar la fuerza contra quien no ha agredido a nadie. Su pregunta central es: ¿qué justifica que el Estado obligue a alguien a hacer algo? Para los libertarios, los impuestos altos, las regulaciones extensas y la redistribución forzada del ingreso suelen violar derechos. Las relaciones humanas deberían basarse en intercambios y acuerdos voluntarios.
La corriente tomó forma en los Estados Unidos del siglo XX, heredera del liberalismo clásico y de la escuela austriaca de economía. Ayn Rand, que prefería llamar a su filosofía objetivismo, defendió el individualismo y el egoísmo racional en novelas y ensayos. En 1974, Robert Nozick argumentó que solo es legítimo un Estado mínimo, limitado a proteger contra la fuerza, el robo y el fraude. Murray Rothbard fue más allá y propuso el anarcocapitalismo, una sociedad sin Estado. Sigue presente en debates sobre impuestos, regulación y libertades civiles.
Ideas centrales
Cada persona es dueña de sí misma y del fruto de su propio trabajo.
Nadie puede iniciar el uso de la fuerza contra quien no ha agredido a nadie.
El Estado debe ser mínimo o, para algunos, dejar de existir.
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.