El liberalismo afirma que cada persona tiene derechos que ningún gobierno puede violar, como la libertad de pensar, hablar, creer, trabajar e intercambiar. Su pregunta central es: ¿cómo pueden personas con valores distintos vivir juntas en libertad? La respuesta pasa por el Estado de derecho, la separación de poderes, la tolerancia, la propiedad y el mercado. Dentro de él hay versiones que confían más en el libre mercado y otras que piden al Estado garantizar condiciones mínimas para que todos ejerzan su libertad.
Nacido entre los siglos XVII y XVIII, el liberalismo ganó una base económica con Adam Smith, quien mostró cómo el libre intercambio puede generar prosperidad. En el siglo XX, Friedrich Hayek defendió el mercado frente a la planificación central, y John Rawls formuló un liberalismo orientado a la justicia social. Isaiah Berlin distinguió la libertad negativa y la positiva, y Martha Nussbaum pensó las capacidades humanas. En Brasil, José Guilherme Merquior buscó unir libertad y justicia social, y en Argentina Domingo F. Sarmiento vinculó liberalismo y educación.
Ideas centrales
El individuo tiene derechos que están antes del poder del Estado.
El poder político debe estar limitado por leyes, constituciones y elecciones.
Una sociedad libre debe acoger a personas con creencias diferentes.
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.