La teoría crítica quiere entender la sociedad para transformarla. Analiza cómo la economía, la cultura de masas, la tecnología y las instituciones moldean el modo de pensar de las personas y pueden limitar su libertad sin que lo noten. La pregunta central es: ¿por qué, en una sociedad que se dice racional y libre, persisten formas de dominación, y cómo puede la propia razón ayudar a superarlas?
La corriente nació en la Escuela de Frankfurt, en la Alemania de los años 1920 y 1930, uniendo filosofía, sociología, psicoanálisis y una lectura de Marx. Theodor Adorno criticó la industria cultural, y Herbert Marcuse, en Estados Unidos, influyó en los movimientos de los años sesenta. Jürgen Habermas renovó la tradición apostando por el diálogo racional como base de la democracia, camino que la española Adela Cortina desarrolla en su ética del discurso. Byung-Chul Han, más alejado de la escuela, critica la sociedad del rendimiento y del cansancio.
Ideas centrales
La teoría social debe ayudar a liberar a las personas, no solo describir la sociedad.
La cultura de masas y la técnica pueden producir conformismo.
Una sociedad justa depende del diálogo libre entre ciudadanos iguales.
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.