Los presocráticos hicieron una pregunta sencilla y audaz: ¿de qué está hecho el mundo y por qué cambia? En lugar de atribuirlo todo a la voluntad de los dioses, buscaron un principio natural detrás de las cosas, al que llamaron arjé. Unos apostaron por el agua, el fuego o los números; otros se preguntaron si el cambio es real o solo apariencia. Con ellos nace la idea de que la naturaleza puede entenderse con el pensamiento.
Vivieron entre los siglos VI y V a. C., en ciudades griegas de Asia Menor, Italia y Sicilia. El nombre se debe a que actuaron antes de Sócrates o fuera de su influencia. Pitágoras vio números en el orden del universo, Heráclito destacó el flujo constante, Parménides negó el cambio, Demócrito propuso los átomos y Protágoras, ya sofista, se volvió hacia el ser humano. Sus preguntas abrieron el camino a la filosofía y a la ciencia.
Ideas centrales
La naturaleza tiene principios que la razón puede descubrir
Detrás de la diversidad de las cosas hay un origen común
El cambio y la permanencia son el gran enigma del mundo
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.