El socialismo afirma que la riqueza producida por el trabajo colectivo debe servir a todos y no a una minoría propietaria. El marxismo da a esta idea una teoría de la historia: el modo en que la sociedad produce y distribuye la riqueza moldea la política, el derecho y la cultura, y la historia avanza por los conflictos entre clases. Su pregunta central es: ¿por qué, en el capitalismo, quien trabaja genera una riqueza que queda en manos de otros, y cómo superar esa explotación?
Los primeros socialistas, como Charles Fourier, imaginaron comunidades cooperativas a comienzos del siglo XIX. Karl Marx, junto con Engels, llamó utópicos a esos proyectos y escribió El capital, un análisis del funcionamiento del capitalismo. En el siglo XX, Antonio Gramsci estudió cómo la cultura sostiene el poder, idea retomada en Brasil por Carlos Nelson Coutinho. Roberto Schwarz aplicó la crítica marxista a la literatura brasileña, José Carlos Mariátegui la adaptó al Perú y C. L. R. James la vinculó a la lucha anticolonial. Slavoj Žižek la combina con el psicoanálisis.
Ideas centrales
La economía y el trabajo moldean la política, el derecho y la cultura.
En el capitalismo, quien trabaja produce un valor del que no se apropia.
Los medios de producción deberían pertenecer a la colectividad.
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.