El hedonismo afirma que el placer es el bien y el dolor es el mal, y pregunta: ¿qué tipo de placer vale la pena buscar? Para algunos es el placer intenso del momento presente. Para el epicureísmo es sobre todo la tranquilidad: un cuerpo sin dolor y una mente sin miedo. Eso exige una vida sencilla, amistades sólidas y liberarse de temores como el de la muerte y el de los dioses.
Aristipo de Cirene, discípulo de Sócrates, defendió en el siglo IV a. C. el placer inmediato. Poco después, Epicuro fundó en Atenas el Jardín, una comunidad de amigos que buscaba placeres moderados y explicaba el mundo por los átomos. En Roma, Lucrecio expuso estas ideas en el poema De la naturaleza de las cosas. En la era moderna, Oscar Wilde hizo del placer estético un estilo de vida, y Michel Onfray retomó el hedonismo como filosofía atea y libertaria.
Ideas centrales
El placer es el bien, y el dolor es el mal que hay que evitar
El mayor placer es la tranquilidad del cuerpo y de la mente
No hay que temer a la muerte, porque no la sentiremos
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.