Nacido en Ginebra, Rousseau fue filósofo, escritor e incluso compositor, una figura inquieta y polémica. Defendió que el ser humano nace bueno y es corrompido por la sociedad, la propiedad y la desigualdad. Sus ideas sobre la soberanía popular inspiraron la Revolución francesa, y su valoración del sentimiento abrió camino al Romanticismo.
Ideas centrales
El ser humano es bueno por naturaleza; la sociedad desigual es la que lo corrompe
Un gobierno legítimo nace de un pacto y expresa la voluntad general del pueblo
La educación debe respetar la naturaleza del niño, y no sofocarla
La corriente: Contractualista romántico
Los contractualistas explican el Estado como fruto de un acuerdo entre las personas; los románticos valoran el sentimiento y la naturaleza. Rousseau une ambas cosas: un pacto social al servicio de la bondad natural.