El idealismo alemán pregunta qué papel tiene la mente en la construcción del conocimiento y de la realidad. Kant argumentó que no vemos las cosas como son en sí mismas: el espacio, el tiempo y la causalidad son formas que nuestra razón impone a la experiencia. Los idealistas posteriores fueron más allá e intentaron mostrar que la razón, la naturaleza, la historia y la libertad forman un único sistema. La cuestión de fondo es: ¿cómo se relaciona el sujeto que piensa con el mundo que conoce?
El movimiento floreció en Alemania entre fines del siglo XVIII y mediados del XIX. Kant abrió el camino con sus tres Críticas. Fichte y Schelling desarrollaron sus ideas, y Hegel construyó un gran sistema en el que el espíritu se realiza en la historia mediante contradicciones y superaciones, la llamada dialéctica. Schopenhauer partió de Kant, pero rechazó a Hegel y vio en el fondo del mundo una voluntad ciega, y no la razón. Marx, el existencialismo y la fenomenología nacieron en diálogo con esta tradición.
Ideas centrales
La mente participa activamente en la forma en que el mundo se nos aparece.
La razón, la naturaleza y la historia pueden entenderse como un solo sistema.
La libertad humana es central para entender la moral y la política.
Para empezar a leer
El libro de entrada de cada pensador, elegido para quien empieza.